Miami, Estados Unidos. – Un anuncio que podría cambiar el enfoque de la lucha contra el narcotráfico en la región. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado una nueva «coalición militar» en Latinoamérica contra los carteles del narcotráfico, durante la cumbre ‘Escudo de las Américas’ en Miami con líderes de derecha de la región, a quienes dijo que necesita su «ayuda».
El mandatario realizó este anuncio durante el encuentro con 12 mandatarios latinoamericanos de derecha a la que no fueron invitados países con gobiernos progresistas como México, Brasil o Colombia. Una decisión que marca claramente el perfil político de esta nueva alianza regional.
«En este día histórico nos reunimos para anunciar una nueva coalición militar para erradicar los carteles criminales que asolan nuestra región», declaró el mandatario durante un discurso antes de firmar un decreto para formalizar esta nueva coalición. Las palabras de Trump reflejan la determinación de su administración para enfrentar este problema.
La esencia del acuerdo, dijo Trump, es el «compromiso de usar fuerza militar letal para destruir» a los carteles. Una frase que no deja espacio a interpretaciones sobre la intensidad de la operación que se avecina. «De una vez por todas, nos desharemos de ellos», expresó con firmeza.
Pero el presidente estadounidense fue claro en que no puede hacerlo solo. «Necesitamos su ayuda. Solo tienen que decirnos dónde están», expresó el mandatario a los líderes reunidos. Un llamado a la colaboración regional que pone sobre la mesa la inteligencia local como pieza clave.
El republicano prometió que atacará las redes del narcotráfico incluso «con más intensidad» de la que tuvo la campaña contra supuestas lanchas cargadas con drogas en el Caribe durante las semanas anteriores a la captura del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, en Venezuela. Una referencia que muestra el nivel de operación que Estados Unidos está dispuesto a desplegar.
México en la mira: «Epicentro de la violencia»
En el mismo discurso, el mandatario señaló que México es el «epicentro de la violencia de los carteles» y se burló de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, no invitada a la cumbre porque, dijo, ha rechazado la ayuda estadounidense para combatirlos. Una crítica que refleja las tensiones diplomáticas entre ambos países.
Los asistentes a la cumbre representan un espectro político claro. Estuvieron los líderes de Argentina, Javier Milei; de Bolivia, Rodrigo Paz; de Costa Rica, Rodrigo Chávez; de República Dominicana, Luis Abinader; de Ecuador, Daniel Noboa; de El Salvador, Nayib Bukele; de Guyana, Irfaan Ali; de Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura; de Panamá, José Raúl Mulino; de Paraguay, Santiago Peña; y de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar.
También estuvo presente el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien el próximo miércoles tomará posesión. Una presencia que anticipa el giro político que dará el país austral en los próximos días.
La cumbre ‘Escudo de las Américas’ deja claro que Estados Unidos busca aliados afines para su estrategia antinarcóticos. La exclusión de gobiernos progresistas muestra que la ideología juega un papel importante en esta coalición militar.

El mensaje de Trump es contundente: los carteles tienen los días contados y Estados Unidos está dispuesto a usar fuerza letal para destruirlos. Pero la pregunta que flota en el aire es si esta estrategia militar será suficiente para erradicar un problema que tiene raíces económicas y sociales profundas.
Los 12 líderes que asistieron a la cumbre ahora tienen la responsabilidad de colaborar con la información que Estados Unidos solicita. El éxito o fracaso de esta coalición militar dependerá de la coordinación entre todos los participantes y de la voluntad política para enfrentar a los carteles sin titubeos.
Mientras tanto, los países excluidos observan desde la distancia esta nueva iniciativa regional. El mapa del narcotráfico en Latinoamérica es complejo y requiere soluciones integrales. Solo el tiempo dirá si esta coalición militar logra los resultados prometidos o si se convierte en otro capítulo más en la lucha interminable contra el tráfico de drogas en la región.


