Washington, Estados Unidos.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que la guerra con Irán está «cerca de terminar» y dijo que Teherán está buscando llegar a un acuerdo rápidamente, durante una entrevista con la cadena Fox News que será transmitida completa el miércoles en un programa matutino.
«Veo la guerra muy cerca de terminar», dijo Trump cuando la periodista María Bartiromo le preguntó sobre por qué se refería al conflicto en pasado. El mandatario insistió en que Irán busca «desesperadamente» un acuerdo y no descartó que este pueda llegar en las siguientes rondas de negociaciones.
Durante la entrevista, Trump repitió sus argumentos sobre que, debido al programa nuclear iraní, era necesario atacar como lo hicieron en febrero con la operación nombrada ‘Furia Épica’. «Si no lo hacíamos hoy Irán tendría armas nucleares y no queremos eso», dijo a la entrevistadora, una frase que ha repetido constantemente durante las siete semanas de guerra.
Este martes, el presidente confirmó que las negociaciones presenciales con Irán que iniciaron el fin de semana en Pakistán podrían ser retomadas en dos días. En una entrevista telefónica con una enviada especial del diario New York Post en Islamabad, Trump recomendó a la periodista permanecer los próximos días en la capital paquistaní.
«Deberías quedarte allí, de verdad, porque algo podría pasar en los próximos dos días, y nos inclinamos más a ir allí», dijo Trump, quien agregó: «Es más probable, ¿sabes por qué? Porque el mariscal de campo está haciendo un trabajo excelente». El presidente estadounidense se refería al general paquistaní Asim Munir, con quien forjó una estrecha relación el año pasado durante el conflicto entre Pakistán y la India.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, encabezó el pasado sábado la primera ronda de negociaciones con Irán en Islamabad, en lo que fue la reunión de mayor alto nivel entre ambos países desde que rompieron relaciones por la revolución islámica de 1979.
Tras más de 20 horas de negociaciones, ambas delegaciones abandonaron Pakistán sin un acuerdo y Trump ordenó a la Armada estadounidense bloquear el Estrecho de Ormuz, como hizo Teherán tras el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero.
Para los analistas, las declaraciones de Trump reflejan una estrategia de presión máxima combinada con apertura diplomática, un enfoque que busca forzar concesiones sin cerrar completamente la puerta al diálogo. Para los mercados energéticos, cada avance o retroceso en las negociaciones tiene impacto directo en los precios del petróleo y en la estabilidad de las cadenas de suministro globales.
Mientras se definen los próximos pasos en Islamabad y la Armada estadounidense mantiene el bloqueo en Ormuz, el mensaje que queda en el aire es claro: la resolución de esta crisis dependerá no solo de la capacidad militar, sino también de la voluntad política para encontrar puntos de encuentro en un contexto de desconfianza mutua.
Porque al final, más allá de las declaraciones y las operaciones, lo que está en juego es la estabilidad de una región que ya ha pagado un precio muy alto por la confrontación, y la certeza de que la diplomacia puede lograr lo que las armas no pueden: una paz duradera.


