Washington, Estados Unidos. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su Gobierno está preparado para enviar asistencia a Venezuela después de los dos fuertes terremotos que sacudieron este miércoles la zona central del país suramericano.
En un mensaje publicado en la red social Truth, el mandatario aseguró que instruyó a todas las agencias estadounidenses para que se mantengan listas y puedan actuar con rapidez ante una eventual solicitud de apoyo.
“Los dos grandes terremotos que acaban de golpear al noble pueblo de Venezuela son de una magnitud enorme y han dejado un número devastador de fallecidos. ¡Estados Unidos está listo, dispuesto y capacitado para ayudar!”, expresó Trump.
Aunque el presidente estadounidense habló de un elevado número de víctimas, las autoridades venezolanas todavía no habían divulgado un informe oficial con cifras de fallecidos, heridos o personas desaparecidas.
Trump agregó que los primeros reportes recibidos por su Gobierno reflejan una situación preocupante y manifestó su disposición de acompañar a Venezuela durante la emergencia.
“He instruido a todas las agencias de nuestro Gobierno para que se preparen y actúen con rapidez. Estaremos allí para nuestros nuevos y grandes amigos. ¡Los primeros informes no son buenos!”, escribió.
Los terremotos, de magnitudes 7,5 y 7,2, ocurrieron con apenas unos segundos de diferencia y provocaron el derrumbe de numerosos edificios, además de grietas en fachadas de inmuebles en Caracas.
El alcalde del municipio caraqueño de Chacao, Gustavo Duque, confirmó la existencia de víctimas mortales, pero no precisó cuántas personas habían fallecido.
La ausencia de un balance oficial mantiene abierta la incertidumbre sobre el verdadero alcance humano y material de la emergencia.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) divulgó una estimación preliminar de su sistema PAGER, según la cual el desastre podría causar entre 10.000 y 100.000 fallecimientos, además de importantes pérdidas económicas.
Esa proyección constituye una evaluación automática basada en la intensidad del movimiento, la exposición de la población y la vulnerabilidad de las zonas afectadas, pero no representa un conteo confirmado de víctimas.
En Venezuela, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia y ordenó activar toda la red de salud pública y privada para atender a las comunidades afectadas.
Las autoridades continúan inspeccionando edificios, zonas residenciales e infraestructura mientras avanzan las operaciones de rescate y atención.
La oferta de Washington se produce en momentos en que todavía no se conocen las dimensiones definitivas del desastre y cuando los organismos de emergencia trabajan para establecer el número de personas afectadas.
Estados Unidos manifestó que cuenta con capacidad para movilizar rápidamente recursos, personal y asistencia, a la espera de que se definan las necesidades prioritarias de Venezuela.













