Washington, Estados Unidos.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo que su país tomará el control del Estrecho de Ormuz «con efecto inmediato» después de que las negociaciones con Irán en Pakistán finalizaran sin un acuerdo para su reapertura.
«La reunión fue bien, se llegó a un acuerdo sobre la mayoría de los puntos, pero el único punto realmente importante, el armamento nuclear, no se aprobó. Con efecto inmediato, la Armada de Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará a bloquear a todos los buques que intenten entrar o salir del estrecho de Ormuz», dijo Trump en su red social Truth Social.
El mandatario también anunció que ha ordenado a la Armada interceptar todos los buques en aguas internacionales que hayan pagado un peaje a Irán para circular por el estrecho, pues aseguró que esa tasa es «ilegal». «El bloqueo comenzará en breve. Otros países participarán en este bloqueo. No se permitirá que Irán se beneficie de este acto ilegal de extorsión. Quieren dinero y, más importante aún, quieren armas nucleares», agregó.
Trump expresó su confianza en que «en algún momento» se llegará a un acuerdo para la entrada y salida libre de esa vía marítima, pero acusó a Irán de haberlo evitado con la colocación de minas. «Esto es extorsión internacional, y los líderes de los países, especialmente de Estados Unidos, jamás se dejarán extorsionar», insistió, quien afirmó que su país se encargará de desminar el estrecho.
El anuncio se produjo después de que el vicepresidente, JD Vance, y sus enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner le informaran sobre los resultados de las negociaciones del sábado y domingo con Irán en Islamabad, los contactos de más alto nivel entre ambos países desde la revolución islámica de 1979.
El republicano lamentó que, a pesar de que la reunión se alargó durante casi 20 horas, «Irán no está dispuesto a renunciar a sus ambiciones nucleares». Aunque dijo que hubo avances suficientes como para mantener la tregua vigente en los combates, denunció que las autoridades iraníes «fueron muy inflexibles en cuanto al tema más importante», en referencia al asunto nuclear.
El Estrecho de Ormuz es una ruta crítica para el comercio global de energía, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial. La decisión de Estados Unidos de imponer un bloqueo militar genera incertidumbre en los mercados energéticos y plantea riesgos de escalada en una región ya marcada por la tensión.
Para los analistas, la medida representa un giro significativo en la estrategia de presión máxima de Washington hacia Teherán. Para los países dependientes del flujo petrolero por Ormuz, el desafío es evaluar cómo adaptar sus rutas comerciales y reservas estratégicas ante una posible interrupción prolongada.
Mientras la Armada estadounidense prepara la operación de bloqueo, la comunidad internacional observa con atención los próximos movimientos de Irán y la respuesta de otros actores regionales. Porque al final, más allá de las declaraciones y las medidas unilaterales, lo que está en juego es la estabilidad de una vía marítima esencial para la economía global y la seguridad de millones de personas que dependen del flujo constante de energía.


