Washington, Estados Unidos. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este lunes a Irán e Israel detener “inmediatamente” los ataques, en medio de una nueva escalada militar marcada por lanzamientos de misiles iraníes, represalias israelíes contra objetivos en territorio persa y el riesgo de que fracasen las negociaciones para poner fin a la guerra.
“Israel e Irán deben parar de disparar inmediatamente”, escribió Trump en su perfil de Truth Social, después de que Teherán lanzara ataques con misiles contra territorio israelí y que Israel respondiera con operaciones contra varios puntos de Irán.
Una hora después, el mandatario estadounidense publicó un nuevo mensaje en el que aseguró que “las dos partes, Irán e Israel, están buscando alcanzar un ALTO AL FUEGO inmediato”.
Trump afirmó además que las negociaciones finales de paz están en trámite, aunque advirtió que podrían verse afectadas si “la ignorancia o la estupidez” interfieren en el proceso.
El llamado se produjo luego de una noche de ataques cruzados. Irán lanzó varias oleadas de misiles contra Israel como represalia por los bombardeos israelíes contra Líbano, mientras que Israel respondió con ataques contra objetivos en distintas regiones iraníes, incluyendo Teherán.
Horas después, Teherán volvió a atacar territorio israelí y aseguró haber bombardeado las bases de Tel Nos y Nevatim. Posteriormente, Irán anunció el cese de sus operaciones militares, aunque condicionó esa decisión a que Israel no reanude ataques contra Líbano.
“Tras la firme respuesta de Irán al régimen sionista, se declara el cese de las operaciones de las Fuerzas Armadas”, informó el Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya, según medios iraníes.
El cuerpo militar advirtió, sin embargo, que si Israel vuelve a atacar Beirut o el sur de Líbano, Irán responderá con “acciones mucho más severas y contundentes que las realizadas hasta ahora”.
Paralelamente, los hutíes de Yemen lanzaron un misil contra territorio israelí, el cual fue interceptado, según los reportes militares.
Israel, por su parte, informó que decenas de sus cazas ejecutaron un ataque a gran escala contra sistemas de defensa antiaérea iraníes ubicados en zonas del centro y oeste de Irán.
De acuerdo con el Ejército israelí, la operación permitió desmantelar múltiples “sistemas defensivos estratégicos” que Irán habría desplegado tras la entrada en vigor del último alto el fuego en abril.
“Durante la Operación Rugido del León, las Fuerzas de Defensa Israelíes debilitaron gravemente las capacidades de defensa del régimen terrorista iraní. Estos ataques refuerzan aún más la libertad de acción de la Fuerza Aérea Israelí en el espacio aéreo iraní”, señaló el comunicado castrense.
El Ejército israelí también informó que su fuerza aérea atacó el complejo petroquímico de Mahshahr, en el suroeste de Irán, en medio de la nueva fase de fuego cruzado.
La tensión alcanzó uno de sus puntos más altos desde el cese del fuego de abril. El domingo, Trump intentó sin éxito disuadir al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de responder militarmente a Irán, con el objetivo de no afectar las negociaciones que Washington sostiene con Teherán para poner fin al conflicto.
En una entrevista con el Financial Times, Trump sostuvo que Netanyahu “no tiene más opción” que aceptar el acuerdo que Estados Unidos negocie con Irán.
“Él no tendrá ninguna otra opción. Yo tomo las decisiones. Yo tomo todas las decisiones. Él no toma las decisiones”, expresó el mandatario estadounidense.
Pese al anuncio iraní de detener sus ataques, el escenario sigue marcado por la incertidumbre. Israel mantiene capacidad de respuesta y Teherán advierte que volverá a actuar si se reanudan las agresiones contra Líbano.
Con ambos países bajo presión militar y diplomática, Trump busca empujar un alto el fuego inmediato para evitar que la nueva escalada comprometa las negociaciones de paz y extienda aún más el conflicto en la región.













