Washington, D.C. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió este jueves durante más de dos horas con la líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, en almuerzo a puerta cerrada sin acceso a prensa, aunque la administración estadounidense ha descartado a Machado y su movimiento opositor para primera etapa de transición en Venezuela bajo argumento de que la líder «no tiene apoyos» necesarios dentro del país.
Machado declaró brevemente a la prensa a la salida de Casa Blanca que la reunión fue «muy bien», pero no reveló si entregó la medalla del Nobel a Trump como se ha especulado, antes de trasladarse al Congreso de Estados Unidos donde sostendría reunión con senadores republicanos y demócratas con rueda de prensa prevista para las 16:00 hora local (21:00 GMT) en escaleras del Capitolio.
El encuentro es el primero entre Trump y la opositora y se produce menos de dos semanas después de que EEUU detuviera al presidente venezolano Nicolás Maduro durante operación sorpresa en Venezuela, en la que también fue capturada su esposa Cilia Flores, siendo ambos trasladados posteriormente a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico.
Hasta ahora, el mandatario y su Administración han descartado a Machado y su movimiento para transición venezolana, apostando en su lugar por la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, que asumió poder como presidenta encargada bajo aval de Trump, quien asegura que la nación venezolana se encuentra bajo «tutela de Washington».
La líder opositora saludó a algunos venezolanos concentrados frente a residencia presidencial antes de abordar vehículo camino al Congreso, evidenciando respaldo de diáspora venezolana en EEUU aunque administración Trump cuestione capacidad de Machado para liderar transición dentro de territorio venezolano donde permanece en clandestinidad desde elecciones de 2024.
La paradoja resulta evidente: Trump dedica más de dos horas a reunión privada con Machado —reconocida internacionalmente con Nobel de la Paz— mientras públicamente respalda a Delcy Rodríguez (figura del chavismo, vicepresidenta de Maduro) para presidencia encargada, configurando estrategia dual donde reconoce legitimidad simbólica de oposición pero apuesta por continuidad institucional chavista en transición.
El argumento de que Machado «no tiene apoyos» dentro de Venezuela contrasta con victoria electoral que opositora y Edmundo González Urrutia reclaman haber obtenido en comicios de julio 2024 según actas publicadas por comando de campaña, aunque Consejo Nacional Electoral chavista proclamó a Maduro ganador en proceso cuestionado internacionalmente.
La especulación sobre entrega de medalla Nobel a Trump representa gesto simbólico que Machado podría usar para comprometer al presidente estadounidense con causa democrática venezolana, aunque líder opositora evitó confirmar o negar ante prensa, manteniendo suspenso sobre contenido exacto de conversación privada en Casa Blanca.
La reunión con senadores de ambos partidos representa esfuerzo de Machado por consolidar respaldo bipartidista en Congreso estadounidense que presione a administración Trump para reconsiderar estrategia de transición mediante Delcy Rodríguez, buscando apoyo legislativo que contrarreste decisión del Ejecutivo de marginar a oposición democrática.
El timing del encuentro —menos de dos semanas tras captura de Maduro— sugiere que Machado busca capitalizar momentum de operación militar estadounidense para reclamar protagonismo en proceso de transición, aunque hasta ahora Trump ha privilegiado pragmatismo de trabajar con figuras chavistas (Rodríguez) sobre purismo democrático de respaldar a opositora sin control territorial.
La apuesta de Trump por Delcy Rodríguez representa cálculo de que transición ordenada requiere cooperación de estructuras chavistas existentes (militares, burocracia, PDVSA) en lugar de ruptura radical mediante transferencia de poder a oposición que carece de control sobre instituciones estatales venezolanas tras 25 años de hegemonía chavista.
La tutela de Washington que Trump reclama sobre Venezuela representa postura imperial que subordina soberanía venezolana a decisiones estadounidenses, configurando protectorado de facto donde EEUU determina quién gobierna mediante combinación de presión militar (captura Maduro), sanciones económicas y respaldo selectivo a figuras políticas que administración considera viables.
La rueda de prensa programada en Capitolio será crucial para revelar si Machado obtuvo compromisos específicos de Trump sobre rol de oposición democrática en transición, o si reunión fue principalmente gesto simbólico que no altera decisión estratégica de administración estadounidense de privilegiar continuidad institucional mediante Delcy Rodríguez sobre cambio de régimen vía oposición.


