Tegucigalpa, Honduras. – La iniciativa de reforma energética impulsada por el Gobierno hondureño recibió en los últimos días el respaldo de representantes de importantes organismos multilaterales y de cooperación internacional, entre ellos la Unión Europea (UE), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM), el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
Los pronunciamientos se producen en medio del proceso de socialización y debate de la propuesta que busca modernizar el subsector eléctrico, fortalecer la institucionalidad, mejorar la calidad del servicio y crear condiciones para atraer inversión pública y privada.
Autoridades del BID, el Banco Mundial y la CAF coincidieron en que la reforma representa una oportunidad para ordenar el sistema eléctrico hondureño y avanzar hacia un modelo más eficiente, sostenible y transparente.
La vicepresidenta de Países e Integración Regional del BID, Anabel González, destacó que la propuesta sigue estándares y buenas prácticas internacionales, promueve un sector más moderno y ordenado, y permite modernizar la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) sin privatizarla.
En la misma línea, Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, señaló que las reformas incorporan experiencias exitosas aplicadas en otros países para construir un sistema eléctrico más eficiente, sostenible y confiable.
Por su parte, el presidente ejecutivo de la CAF, Sergio Díaz-Granados, afirmó que Honduras necesita una reforma que permita ordenar y modernizar su sistema eléctrico, fortalecer el sector y atraer inversión nacional y extranjera.
Asimismo, la representante de la CAF en Honduras, Vivian Casco, subrayó que la iniciativa contribuirá a fortalecer la institucionalidad, mejorar la calidad del servicio y generar mejores condiciones para el desarrollo económico del país.
A este respaldo se sumó el BCIE, que mediante un pronunciamiento público afirmó que la reforma del sector eléctrico hondureño es fundamental para asegurar su sostenibilidad financiera y habilitar las inversiones que requiere el sistema.
“El BCIE reconoce que la reforma del sector eléctrico de Honduras es fundamental para asegurar su sostenibilidad financiera y habilitar las inversiones que el sistema requiere”, señaló el organismo internacional a través de sus canales oficiales.
El banco regional también reafirmó su compromiso con el fortalecimiento del subsector eléctrico hondureño mediante la movilización coordinada de inversión pública y privada.
“El BCIE reafirma así su compromiso con el fortalecimiento del subsector eléctrico de Honduras, apoyando la movilización coordinada de inversión pública y privada para garantizar su sostenibilidad en el largo plazo”, subrayó.
Desde la Unión Europea, el embajador en Honduras, Gonzalo Fournier, informó que el bloque tiene una disponibilidad de 15 mil millones de lempiras para mejorar las líneas de transmisión en el país.
Fournier aclaró que, como norma general, la Unión Europea no se pronuncia sobre iniciativas legislativas internas, ya que no busca intervenir en la labor del Congreso Nacional respecto a la discusión de la reforma energética.
No obstante, consideró que la energía renovable y el desarrollo económico se refuerzan mutuamente, por lo que el fortalecimiento del sector energético resulta clave para el crecimiento del país.
La propuesta de reforma energética ha generado amplio debate nacional. Mientras organismos internacionales han expresado respaldo técnico y financiero, sectores como la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) han planteado observaciones sobre algunos puntos de la iniciativa.
El Gobierno sostiene que la reforma busca rescatar y modernizar la ENEE, mejorar la gobernanza del sector, reducir pérdidas, atraer inversión y garantizar un servicio eléctrico más estable para hogares y empresas.
Sus impulsores también han insistido en que la estatal energética continuará siendo propiedad del pueblo hondureño y que el proceso no implica privatización.
Con el respaldo de estos organismos, la reforma energética suma apoyo internacional en un momento decisivo para su discusión legislativa, mientras el país enfrenta el desafío de ordenar financieramente la ENEE, reducir apagones y construir un sistema eléctrico más confiable y sostenible.













