Tegucigalpa, Honduras. – La capital hondureña continúa bajo emergencia hídrica y podría enfrentar un inicio de 2027 especialmente complicado si los embalses no logran una recuperación suficiente durante la temporada lluviosa, advirtió este jueves el gerente de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), Gustavo Boquín.
El funcionario explicó que, aunque en Tegucigalpa se han registrado lluvias persistentes en los últimos días, estas precipitaciones aún no alcanzan para cubrir la demanda de agua potable de la población.
Boquín señaló que los embalses requieren al menos dos temporadas de invierno para recuperar el 100 % de su capacidad de almacenamiento, por lo que la situación actual sigue siendo delicada.
Según las proyecciones de UMAPS, durante estos meses se espera una recuperación aproximada del 15 % en los embalses, mientras que entre septiembre y noviembre podría sumarse otro 15 %.
Con ese comportamiento, la institución calcula que al cierre del invierno los embalses podrían alcanzar cerca del 60 % de su capacidad, nivel con el que la capital tendría que enfrentar el próximo año.
“Los primeros meses del año, enero, febrero, marzo y abril del próximo año, van a ser duros”, advirtió Boquín.
Actualmente, el suministro de agua potable en la capital se brinda mediante racionamientos cada tres días, como parte de las medidas aplicadas por la emergencia hídrica.
Sin embargo, UMAPS prevé que en los próximos meses el servicio podría espaciarse aún más y prestarse cada cinco días, dependiendo del comportamiento de las lluvias y del nivel de almacenamiento en los embalses.
El gerente de la unidad municipal insistió en que la población debe adoptar medidas de ahorro, debido a que las lluvias registradas hasta ahora no han sido suficientes para responder a la demanda de agua en la ciudad.
“Hay que ahorrar el agua”, pidió Boquín a los capitalinos, al reiterar que la recuperación de los embalses será gradual y que la emergencia hídrica continúa vigente.
La advertencia de UMAPS refleja que, pese al retorno de las lluvias, la crisis de abastecimiento en Tegucigalpa aún no está superada y que la planificación para los primeros meses de 2027 dependerá directamente de la capacidad de almacenamiento que se logre alcanzar al cierre del invierno.













