Tegucigalpa, Honduras. – En medio de la crisis hídrica más severa que vive la capital en años recientes, con racionamientos de hasta siete días en algunos sectores y las represas Los Laureles y Concepción por debajo del 50% de su capacidad, la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) emitió este domingo 10 de mayo un comunicado institucional para desmentir de manera categórica las denuncias que circulan en espacios digitales sobre un supuesto uso irregular de vehículos cisterna y la venta del agua que debería distribuirse gratuitamente a las comunidades más afectadas.
La institución fue explícita en su postura: en ningún momento ha sido ni será política institucional la venta del agua distribuida a través de sus cisternas, en un rechazo que apunta directamente a publicaciones que en redes sociales y medios digitales han vinculado a la UMAPS con prácticas irregulares atribuidas a supuestos denunciantes anónimos que la entidad considera infundadas y desinformativas.
«Rechazamos cualquier señalamiento infundado que busque desinformar a la ciudadanía y afectar la labor que diariamente realizan nuestras cuadrillas y personal operativo para garantizar el suministro del vital líquido», señaló el comunicado firmado por la institución, en defensa de un equipo de trabajo que opera bajo presión creciente ante una demanda que las represas capitalinas no pueden satisfacer con normalidad durante el verano más intenso de los últimos años.
La UMAPS reafirmó que mantiene un programa permanente de abastecimiento gratuito de agua potable dirigido a sectores vulnerables y comunidades afectadas por la crisis hídrica que enfrenta Tegucigalpa, priorizando a las familias con mayores necesidades en una ciudad donde el acceso al agua se ha convertido en una de las preocupaciones cotidianas más urgentes para miles de hogares.
Sin embargo, la institución no cerró la puerta a la rendición de cuentas: la Gerencia General ordenó una investigación inmediata sobre los hechos denunciados en apego a los principios de transparencia y correcto manejo de los recursos públicos, en un movimiento que busca aclarar si detrás de las denuncias existe algún hecho concreto o si se trata de información falsa difundida en el contexto de la crisis hídrica que afecta la capital.
La UMAPS también lanzó un llamado directo a quienes han realizado denuncias en redes sociales: presentar información concreta y verificable que incluya día, hora, lugar, número de placa del vehículo e imágenes o videos que permitan desarrollar las investigaciones con la responsabilidad que el caso exige, en lugar de señalamientos anónimos que la institución no puede investigar sin evidencia que los sustente.
El comunicado llega en el momento de mayor tensión hídrica para Tegucigalpa: el alcalde Juan Diego Zelaya advirtió esta semana que el verano será «muy duro» y que los capitalinos deberán ahorrar agua durante al menos dos años hasta que la Represa San José entre en funcionamiento en el primer trimestre de 2028, en un contexto donde cualquier irregularidad en la distribución del agua disponible representa no solo un problema administrativo sino una amenaza directa al bienestar de las familias más vulnerables de la ciudad.






