Tegucigalpa, Honduras.— El agua no llega igual a todos los barrios de la capital. Gustavo Boquín, gerente de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), reconoció que el suministro de agua continúa siendo irregular en varios sectores del Distrito Central, una problemática que atribuyó tanto a limitaciones estructurales como al crecimiento desordenado de la ciudad.
«La demanda ha superado la capacidad instalada del sistema, generando dificultades para garantizar un servicio continuo», explicó el funcionario, al describir un escenario donde la infraestructura existente no logra responder al ritmo de expansión urbana y al incremento poblacional de las últimas décadas.
Boquín señaló que uno de los mayores desafíos radica en la distribución equitativa del recurso, especialmente en zonas altas o de difícil acceso, donde el agua llega con menor frecuencia. En ese sentido, indicó que se trabaja en mejorar la red de distribución para reducir las desigualdades entre barrios, una tarea que requiere inversión sostenida y planificación técnica.
El titular de la UMAPS detalló que la institución ejecuta proyectos de rehabilitación y mantenimiento de infraestructura, con el objetivo de disminuir fugas y optimizar el uso del agua. Según explicó, una parte importante del líquido se pierde debido a tuberías en mal estado o conexiones ilegales, un problema que no solo afecta la eficiencia del sistema, sino que también reduce la disponibilidad para quienes sí pagan por el servicio.
Pero la solución no depende solo de la institución. Boquín hizo énfasis en la necesidad de promover una cultura de ahorro entre los ciudadanos. «El uso responsable del agua es clave para enfrentar la escasez, especialmente en temporadas secas, cuando las fuentes de abastecimiento disminuyen considerablemente», afirmó el gerente, en un llamado que busca corresponsabilizar a la población en la gestión del recurso.
En relación con nuevas fuentes de agua, el funcionario indicó que se analizan alternativas para incrementar la disponibilidad del recurso, incluyendo proyectos a mediano y largo plazo que permitan fortalecer el sistema hídrico de la capital. Una estrategia que, según su versión, es indispensable para garantizar la sostenibilidad del servicio frente a escenarios de cambio climático y crecimiento demográfico.
Boquín también destacó la importancia de la inversión pública para modernizar el sistema de agua potable. «Sin recursos suficientes será difícil atender de manera integral los problemas históricos que enfrenta el servicio», señaló, en una reflexión que pone sobre la mesa la necesidad de priorizar el sector en la agenda presupuestaria del país.
En cuanto a la atención de quejas, el gerente aseguró que la institución mantiene canales abiertos para recibir denuncias y reportes de la población. Añadió que se busca mejorar la capacidad de respuesta ante fallas o interrupciones en el suministro, un compromiso que, según explicó, forma parte de las medidas para fortalecer la gestión administrativa y operativa de la UMAPS.
Finalmente, Boquín reiteró el compromiso de la entidad de trabajar en soluciones sostenibles que permitan garantizar el acceso al agua potable para todos los habitantes del Distrito Central. «Se trata de un desafío complejo que requiere esfuerzo conjunto entre autoridades y ciudadanía», concluyó el funcionario, en un mensaje que resume la magnitud del reto y la necesidad de actuar con coordinación y visión de futuro.
Para los residentes de la capital, la expectativa es que las acciones anunciadas se traduzcan en una mejora tangible del servicio; para las autoridades, el desafío es demostrar que la planificación y la inversión pueden revertir décadas de deficiencias en un sector esencial.
Porque al final, más allá de los proyectos y las declaraciones, lo que importa es que cada hogar hondureño pueda contar con agua segura, suficiente y accesible, sin que el lugar donde se viva determine el derecho a un recurso que es vida.




