Tegucigalpa, Honduras. – La crisis hídrica en el Distrito Central obligó a las autoridades a reducir el horario de atención en uno de los principales llenaderos para carros cisterna, en medio de la caída sostenida de los niveles de las represas y el aumento de la demanda de agua por parte de la población.
A partir del miércoles 16 de septiembre, el llenadero de Los Altos de Toncontín atenderá a los carros cisterna únicamente de 6:00 de la mañana a 12:00 del mediodía, debido a la menor disponibilidad del recurso.
La medida fue adoptada por la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) ante el descenso de las fuentes de abastecimiento y la presión creciente sobre los sistemas de distribución alterna.
En Los Altos de Toncontín existen seis llaves destinadas al abastecimiento de cisternas, pero actualmente solo cuatro se encuentran operativas, lo que ya genera congestionamiento y largas filas de vehículos.
Conductores de carros cisterna manifestaron preocupación porque deberán madrugar para asegurar un turno de carga. Además, indicaron que, por la poca disponibilidad de agua y el menor horario de atención, en algunos casos únicamente logran realizar un viaje durante la jornada.
El gerente interino de UMAPS, Raúl Lanza, explicó que el llenadero de la colonia Miraflores permanece cerrado desde el 9 de septiembre por trabajos de mantenimiento e instalación de válvulas hidráulicas.
Según detalló, estas labores buscan mejorar la red de tuberías, optimizar la distribución y administrar de mejor manera el recurso disponible.
La situación de las represas mantiene elevada la preocupación. Los Laureles registra actualmente 27.48 % de almacenamiento, mientras La Concepción se ubica en 25.62 %.
Las autoridades han advertido que si Los Laureles baja al nivel crítico del 25 %, podrían aplicarse nuevas medidas de racionamiento. Entre ellas figura ampliar los períodos de distribución de agua, que podrían pasar de nueve a 12 días.
La escasez también está golpeando el bolsillo de los capitalinos. En algunos sectores, el precio de un barril de agua ya supera los 100 lempiras, mientras que una cisterna puede alcanzar los 2 mil lempiras.
La preocupación de los usuarios es que los precios continúen aumentando conforme avance la crisis y se reduzca la disponibilidad de agua.
Ante el panorama, las autoridades llamaron a la población a utilizar el recurso de manera responsable y a economizarlo, debido a que la situación crítica podría mantenerse durante los próximos meses e incluso extenderse hasta el próximo año.













