Siete personas murieron y una resultó gravemente herida tras el accidente de un jet privado durante el despegue del Aeropuerto Internacional de Bangor, en el estado de Maine, el domingo por la noche, según confirmó la Administración Federal de Aviación (FAA).
El avión, un Bombardier Challenger 600, que transportaba a ocho personas, se estrelló bajo circunstancias desconocidas alrededor de las 7:45 p.m. hora del este, quedó volcado y se incendió.
El siniestro ocurrió mientras una tormenta invernal de gran magnitud atraviesa el noreste de Estados Unidos. Al momento del accidente, la temperatura en Bangor era de aproximadamente -17 grados Celsius con nevada ligera y visibilidad reducida a menos de un kilómetro, condiciones que dificultaron las labores de los equipos de emergencia.
El portavoz de la policía de Bangor, Jeremy Brock, declaró a medios locales que “las condiciones meteorológicas ciertamente son un desafío”.
El director del aeropuerto, Jose Saavedra, dijo hoy en una rueda de prensa que se activaron los protocolos de emergencia inmediatamente tras el accidente, y se ha establecido un centro de operaciones para las agencias federales.
Saavedra señaló que el aeropuerto tiene un equipo especializado y protocolos para condiciones climáticas adversas, que son habituales en Bangor, y en el momento del accidente había una actividad normal, con salidas y llegadas.
Según los registros federales, el avión está registrado a nombre de una sociedad de responsabilidad limitada en Houston (Texas).
Con información de EFE


