Tegucigalpa, Honduras. – A tan solo 25 días de las elecciones generales, una crisis logística amenaza con descarrilar el proceso. La Compañía Aduanera y Naviera Unión Latin Cargo S.A., la única empresa que se había postulado para la crucial tarea de transportar las maletas electorales, anunció este miércoles su retiro definitivo del proceso, dejando al Consejo Nacional Electoral (CNE) sin un proveedor para una de las operaciones más vitales de la jornada del 30 de noviembre.
-La compañía alega incumplimientos en el cronograma, falta de garantías de seguridad y la negativa del CNE a un pago anticipado, dejando al órgano electoral en una carrera contrarreloj para resolver una de las logísticas más sensibles de la jornada.
En una carta dirigida al CNE, la representante legal de la empresa, María Lourdez Lagoz Rodríguez, expuso una serie de incumplimientos y faltas de garantías que hicieron imposible continuar con el contrato. La decisión, según la compañía, no fue precipitada, sino el resultado de una cadena de irregularidades y la falta de respuesta por parte de las autoridades electorales.
Entre los motivos clave del retiro se encuentran:
- Retrasos Críticos: La publicación de la oferta, que debía realizarse el 30 de septiembre, se pospuso hasta el 4 de octubre, en pleno feriado de la Semana Morazánica, lo que afectó gravemente la planificación.
- Falta de un Simulacro: El cronograma electoral no contempla una fecha para un simulacro de transporte, un paso que la empresa considera «fundamental» para evaluar la eficiencia y seguridad de la operación.
- Incumplimiento de Plazos: Un punto de quiebre fue que los furgones estacionarios debían haber ingresado al INFOP el 1 de noviembre, lo cual no sucedió.
- Silencio Administrativo: La empresa lamentó haber enviado al menos cinco comunicaciones al CNE entre el 20 y el 30 de octubre sin obtener ninguna respuesta.
- Condiciones de Pago: Un punto «no negociable» para la compañía fue la solicitud de un anticipo del 50% del valor del contrato al momento de la firma, como lo permite la Ley de Contratación del Estado, petición que no fue acordada.
«Nos hemos visto obligados a tomar la decisión de retirarnos, ya que los plazos establecidos no se están cumpliendo y no contamos con las garantías necesarias ni con los tiempos adecuados para ejecutar el proyecto de manera correcta, eficiente y segura», sentenció la empresa.
La noticia cayó como un balde de agua fría en el CNE, cuyo pleno de consejeros se reuniría de emergencia esta misma noche para determinar las acciones a seguir. Con el tiempo en contra, la institución se enfrenta al enorme desafío de encontrar una solución viable para garantizar que cada maleta electoral llegue a su destino a tiempo y de forma segura.




