Tegucigalpa, Honduras. – Tras la aprobación de la Ley de Justicia Energética en el Congreso Nacional, el diputado liberal Wenceslao Lara planteó que el siguiente paso para intentar rescatar a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) debe ser la apertura de licitaciones internacionales que permitan contratar energía a mejores precios.
El congresista sostuvo que la crisis de la estatal eléctrica exige atraer compañías con experiencia comprobada, capacidad financiera y trayectoria en la administración de sistemas energéticos de gran escala.
“Para salvar la ENEE había que orientarnos con la mayor fortaleza a que la licitación fuera para compañías que tuvieran experiencia, músculo financiero y que fueran empresas probadas”, expresó Lara.
El diputado mencionó como posibles referentes a empresas de zonas cercanas a Honduras, como Florida, Texas y Luisiana, sin excluir la participación de generadores nacionales, especialmente aquellos vinculados a fuentes renovables.
Lara defendió además que las inversiones se realicen bajo el esquema BOT, mediante el cual una empresa construye, opera y recupera su inversión durante un período determinado, para que posteriormente los activos pasen a manos de la ENEE.
Según el legislador, este modelo podría permitir al país incorporar nueva infraestructura sin cargar de inmediato todo el costo financiero sobre la estatal eléctrica.
No obstante, Lara aclaró que votó en contra de la reforma energética aprobada en el Congreso porque, a su criterio, el esquema finalmente adoptado no corresponde al modelo que él considera más adecuado para reducir la tarifa eléctrica.
El diputado advirtió que el verdadero éxito de la reforma deberá medirse en los resultados que perciba la población, especialmente en el costo del servicio.
“Si se equivoca Wenceslao no pasa nada. Pero si me da la razón y no se le rebaja la tarifa al pueblo hondureño, eso sí va a ser grave”, afirmó.
La aprobación de la Ley de Justicia Energética abrió una nueva etapa para el subsector eléctrico hondureño, marcada por la expectativa de mayor inversión, reorganización institucional y reducción de pérdidas. Sin embargo, voces como la de Lara insisten en que la clave estará en la forma en que se ejecuten las nuevas contrataciones y en si estas logran traducirse en energía más barata para los consumidores.













