Tegucigalpa, Honduras. – La crisis en el sistema sanitario volvió a colocar a la salud pública en el centro del debate político, luego de que el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, afirmara que este sector es una prioridad tanto para el Gobierno como para el Poder Legislativo.
“La salud es prioridad en el Gobierno y en el Congreso Nacional”, expresó Zambrano este viernes, al referirse a las acciones que, según dijo, se impulsan desde el Legislativo para apoyar a la Secretaría de Salud y mejorar la atención de la población hondureña.
El titular del Congreso señaló que se han identificado varias necesidades dentro del sistema, entre ellas la mora quirúrgica, uno de los problemas más sensibles para miles de pacientes que esperan una cirugía en hospitales públicos.
Según Zambrano, se trabaja para reducir esas cifras y acompañar los esfuerzos orientados a mejorar la respuesta institucional en salud.
Sin embargo, sus declaraciones se producen en un momento de fuerte tensión entre el Gobierno y el gremio médico, que no ha logrado alcanzar nuevos acuerdos con las autoridades.
La falta de consensos mantiene al sistema de salud pública bajo presión, luego de que se cumpliera una semana sin atención médica regular debido a las asambleas informativas permanentes convocadas por los médicos.
Pese a la convocatoria del Gobierno para instalar una mesa de diálogo, no fue posible concretar acuerdos que permitieran suspender las medidas de presión.
Ante ese escenario, el gremio médico anunció que continuará con las asambleas informativas.
Los médicos reclaman, entre otras demandas, el pago de salarios atrasados, una exigencia que ha mantenido paralizada parte de la atención desde el lunes.
La situación ha generado preocupación por el impacto directo en los pacientes, especialmente aquellos que dependen del sistema público para consultas, tratamientos, cirugías y seguimiento médico.
El discurso de Zambrano apunta a respaldar las acciones del Gobierno en materia sanitaria, pero el conflicto con el personal médico evidencia que la prioridad política aún enfrenta obstáculos en la operación diaria de los hospitales.
Mientras el Congreso asegura estar dispuesto a apoyar a Salud, los médicos insisten en que las promesas deben traducirse en pagos, acuerdos cumplidos y condiciones laborales claras.
La crisis deja a los pacientes en medio de dos urgencias: por un lado, la necesidad de atención médica inmediata; por otro, el reclamo de un gremio que exige respuestas a compromisos pendientes.
El reto para el Gobierno, el Congreso y la Secretaría de Salud será transformar el mensaje de prioridad en una solución concreta que permita reabrir el diálogo, atender las demandas laborales y restablecer plenamente los servicios en los hospitales públicos.













