Tegucigalpa, Honduras. – El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, hizo este sábado un balance de la semana legislativa más intensa que ha protagonizado el hemiciclo desde el inicio de la actual legislatura, presentando las reformas aprobadas como el resultado de una decisión clara de «ordenar la casa» antes de avanzar hacia otras prioridades del país.
Zambrano señaló que el Fondo Departamental, cuya derogatoria fue aprobada esta semana por unanimidad, fue una figura que con el tiempo se desvió de su propósito original y que fue «mal utilizado en las pasadas administraciones», convirtiéndose en un mecanismo que en lugar de impulsar el desarrollo departamental terminó siendo señalado por su opacidad y su potencial para el clientelismo político.
En cuanto a la Comisión Permanente, el presidente del Legislativo fue directo en su justificación: «Nueve diputados no pueden sustituir las funciones del pleno legislativo y no representa la democracia de Honduras», en una referencia a la figura que permitía a un grupo reducido de parlamentarios tomar decisiones en nombre del hemiciclo durante los períodos de receso, y que el actual Congreso consideró incompatible con los principios de representación democrática que deben regir el Poder Legislativo.
Pero Zambrano también subrayó que la semana no se limitó a corregir errores del pasado sino que produjo resultados concretos para el país: «Aprobamos por unanimidad más de 180 contratos de infraestructura, que representan una inversión superior a 11 mil 500 millones de lempiras, traducidos en empleo, desarrollo y obras reales en las comunidades», afirmó el presidente del Congreso, presentando la aprobación de ese paquete de contratos de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) como la evidencia de que el hemiciclo puede a la vez reformar sus propias estructuras y avanzar en la agenda de desarrollo del país.






