Nueva York, Estados Unidos. – El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, fue galardonado en Nueva York con el premio Richard Nixon «Libertad sobre el Socialismo», otorgado por el Club Metropolitano Republicano, en un reconocimiento que el titular del Legislativo hondureño compartió este viernes a través de sus redes sociales destacando que la distinción no le pertenece a él sino al pueblo hondureño.
«Asumo este reconocimiento con profunda humildad, consciente de que no me pertenece de manera individual, sino que le corresponde a todo el pueblo hondureño», expresó Zambrano, en un mensaje que buscó convertir el galardón personal en un símbolo de la resistencia democrática que el presidente del Legislativo atribuye a la ciudadanía hondureña.
En su pronunciamiento, Zambrano subrayó que el premio distingue a quienes defienden los valores democráticos frente a intentos de imponer ideologías basadas en la «división y el autoritarismo», calificando a Honduras como un referente internacional por haber superado sus desafíos políticos recientes de manera pacífica.
El diputado presidente enfatizó que el pueblo hondureño logró «derrotar agendas de izquierda sin recurrir a la violencia», destacando que el civismo prevaleció en las urnas y que, pese a los «abusos e ilegalidades», la población esperó con paciencia el momento electoral para decidir su propio futuro.
Zambrano dedicó cada aplauso recibido en la ceremonia a los hondureños, a quienes calificó como los «verdaderos merecedores» de la distinción por su madurez cívica y valentía al preservar la democracia del país, describiendo los resultados electorales como una victoria del «amor sobre el odio y el orden sobre el caos».
Cerró su mensaje con un compromiso directo hacia los ciudadanos: «No les vamos a fallar», reafirmando la agenda de libertad y defensa institucional que según el comunicado le valió este reconocimiento internacional.
El galardón llega en un momento en que Zambrano es uno de los actores políticos más activos del panorama hondureño, tras haber conducido desde la presidencia del Congreso el primer juicio político consumado en la historia del país, los cambios en la Corte Suprema de Justicia, el proceso contra funcionarios electorales y la aprobación del Presupuesto General 2026, en una agenda legislativa sin precedentes que sus defensores presentan como defensa institucional y sus críticos describen como concentración de poder bipartidista.






