Tegucigalpa – El coordinador general del Partido Libertad y Refundación, Manuel Zelaya Rosales, expresó este miércoles su coincidencia con la consejera del CNE Ana Paola Hall respecto a los argumentos sobre la legalidad necesaria para integrar el pleno del órgano electoral y continuar con el cronograma hacia las elecciones generales.
La declaración de Zelaya surge después de que Hall dejara clara su postura sobre la imposibilidad legal de sesionar con solo dos consejeros propietarios, argumentando que esta situación constituye una violación a la normativa electoral vigente. La funcionaria había expresado que operar con menos de tres consejeros representa caer en ilegalidad y que las decisiones tomadas bajo estas circunstancias serían nulas.
«Coincidimos en un pleno de tres para el retorno a la legalidad del CNE», expresó el expresidente Zelaya tras la publicación del mensaje de renuncia de Hall, estableciendo una posición que sorprendentemente alinea al oficialismo con los argumentos técnicos presentados por la consejera liberal que decidió abandonar su cargo.
El coordinador de Libre y esposo de la presidenta Xiomara Castro aprovechó su declaración para reiterar la posición del partido oficialista sobre el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares. «Requerimos un TREP sin intervención humana que adultere o falsifique la transparencia del proceso de publicación de resultados preliminares, para garantizar elecciones limpias, libres y democráticas», manifestó Zelaya.
Esta declaración refuerza la postura que ha mantenido el consejero Marlon Ochoa, quien representa los intereses de Libre en el CNE y cuyas ausencias sistemáticas han paralizado el funcionamiento del órgano electoral durante los últimos meses. Ochoa se ha opuesto categóricamente a cualquier sistema que permita verificación humana de las actas electorales antes de su transmisión.
Las sesiones del CNE permanecen interrumpidas precisamente por la no presentación de Ochoa, situación que ha obstaculizado gravemente el cronograma electoral establecido para las elecciones generales del 30 de noviembre. Esta crisis ha llevado a que fechas límites cruciales, como la adjudicación del sistema TREP programada para el 29 de julio, estén en riesgo de incumplirse.
La coincidencia expresada por Zelaya con Hall sobre la necesidad de un pleno completo plantea una paradoja política, considerando que es precisamente el representante de su partido quien ha impedido la conformación de ese pleno mediante sus ausencias injustificadas. Esta situación evidencia las contradicciones internas en el manejo de la crisis electoral.
La declaración del coordinador de Libre también refleja el intento del oficialismo por presentarse como defensor de la legalidad, a pesar de que las acciones de su representante en el CNE han sido señaladas como la principal causa de la paralización institucional que atraviesa el organismo electoral.
El pronunciamiento de Zelaya llega en un momento particularmente delicado, donde la renuncia de Hall ha dejado prácticamente sin funcionamiento al CNE, con solo la presidenta Cossette López como única autoridad disponible para intentar mantener activo el cronograma electoral hacia las elecciones de noviembre.
La posición reiterada sobre el TREP sin intervención humana mantiene viva la controversia técnica que ha dividido al CNE, donde la mayoría de países latinoamericanos implementan sistemas que combinan tecnología con verificación humana como mecanismo de doble control para garantizar la integridad electoral.
La crisis del CNE, ahora agravada por la renuncia de Hall, plantea serios interrogantes sobre la viabilidad de realizar elecciones creíbles en noviembre si no se resuelve pronto el impasse institucional que mantiene paralizado al principal órgano electoral del país.


