Tegucigalpa, Honduras. – El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, volvió a pedir a los capitalinos “ponerse la mano en la conciencia” y reducir al máximo el uso de agua potable en los hogares, ante la crítica situación de los embalses que abastecen a Tegucigalpa y Comayagüela.
El edil llamó a la población a actuar como “una sola familia” para evitar que el recurso se agote más rápido.
“Es tan importante que todos hagamos nuestra parte como capitalinos como una sola familia para que cada quien ahorre agua en su casa”, dijo a periodistas.
Zelaya afirmó que la capital no enfrentaba niveles tan bajos en sus represas desde 1993.
Sin embargo, recordó que hace 33 años el Distrito Central tenía una población mucho menor, por lo que el impacto actual es más delicado.
El alcalde explicó que actualmente operan más de 50 pipas distribuyendo agua potable en barrios y colonias, aunque la meta municipal es llegar a 90 tanques cisternas.
También señaló que se trabaja en la perforación de pozos y en la reducción de fugas en las tuberías que salen de la represa La Concepción, con el objetivo de disminuir pérdidas y ampliar la capacidad de respuesta.
Sobre las lluvias recientes, Zelaya indicó que han ayudado ligeramente al embalse Los Laureles, pero advirtió que La Concepción continúa en descenso.
El alcalde también criticó el uso indebido del agua distribuida por cisternas. Mencionó que recibió información sobre una pipa que abasteció a un establecimiento comercial, donde el agua habría sido utilizada para lavar un garaje.
Ante ese tipo de situaciones, reiteró que se aplicarán multas a quienes usen agua potable para actividades no esenciales, como regar plantas o jardines.
Zelaya insistió en que la capital atraviesa un momento crítico y que el ahorro en cada hogar será clave para extender la disponibilidad del recurso mientras se esperan lluvias suficientes para recuperar los embalses.












