Tegucigalpa, Honduras. — En medio de una de las investigaciones más sensibles de los últimos meses, Manuel Zelaya, coordinador del Partido Libertad y Refundación (Libre), salió al paso para abogar por un debido proceso para su correligionario Adán Fúnez, detenido como presunto autor intelectual del asesinato del ambientalista Juan López en septiembre de 2024.
A través de su cuenta en la red social X, el expresidente fue enfático: «Exigimos que toda acusación, incluida la captura del exalcalde Adán Fúnez, se tramite con transparencia, pruebas reales, respeto al debido proceso y garantía plena de la presunción de inocencia, tal como manda la Constitución y el ordenamiento jurídico hondureño».
El pronunciamiento, con tono político y jurídico, buscó despejar dudas sobre la posición de Libre frente al caso. Zelaya rechazó categóricamente que su partido proteja a estructuras del crimen organizado o a funcionarios vinculados a delitos. «Libre no ampara delincuentes, asesinos ni jerarcas de cuello blanco«, afirmó, y cuestionó que sectores opositores pretendan instalar esa narrativa en medio de investigaciones judiciales en curso.
Un punto clave del mensaje fue la distinción entre solidaridad política y respaldo a actos ilícitos. «La solidaridad no significa impunidad; significa exigir debido proceso, presunción de inocencia y pruebas fehacientes«, enfatizó Zelaya. En esa línea, el partido subrayó que cualquier resolución judicial —como autos de formal procesamiento o sentencias condenatorias— debe sustentarse en evidencia «razonable, suficiente y verificable«.
El coordinador de Libre recordó que su partido y la presidenta Xiomara Castro condenaron desde el primer momento el asesinato de Juan López, regidor, defensor ambiental y militante fundador de la organización. «Exigimos una investigación profunda para identificar y castigar no solo a los ejecutores materiales, sino también a los autores intelectuales y financieros de ese vil asesinato», reseñó.
Sobre el estado de la investigación, Zelaya mencionó que, en su momento, el Ministerio Público informó que esperaba peritajes de Estados Unidos sobre teléfonos enviados relacionados con sicarios capturados. Este detalle, aunque no confirmado oficialmente en las últimas horas, mantiene la expectativa sobre posibles nuevos elementos de prueba.
Mientras la justicia avanza en el caso, el llamado de Zelaya pone sobre la mesa un principio que trasciende afiliaciones políticas: la importancia de que cada proceso judicial se conduzca con apego a la ley, sin atajos ni presiones externas. Para las víctimas, sus familias y la sociedad en general, la confianza en el sistema depende, precisamente, de que las decisiones se basen en hechos probados y no en narrativas convenientes.













